sábado, 8 de mayo de 2010

Ojo con la guerra del agua que nos queda


Argentina comparte con Brasil, Paraguay y Uruguay uno de los reservorios de agua subterránea más importantes del mundo que es el Sistema Acuífero Guaraní. Es la tercera reserva subterránea de agua del planeta y abastece de agua hoy a 500 ciudades. Tiene una superficie mayor que las de España, Francia y Portugal juntas.


Alrededor de esta fabulosa reserva hay una polémica instalada acerca de supuestas estrategias políticas de países industrializados que pretenderían quedarse con nuestra agua. Gobiernos, particulares, empresas multinacionales todos están acusados y sospechados de formar parte de las legiones de saqueadores que estarían dispuestos a iniciar la Tercera Guerra Mundial que sería la del agua.Puede ser cierto, te lo concedo, pero me va más la teoría de la especulación que la de la conspiración. En un país en el que más de diez millones de personas no tienen acceso al agua de calidad, que no pudo controlar la contaminación sin retorno del río más ancho del mundo, que autoriza explotaciones mineras a cielo abierto que drenan cianuro a las aguas y que sigue construyendo represas en los ríos que afectan la biodiversidad; las preguntas, la verdad, son otras.


Y es probable que de segur así no haya ninguna guerra mundial por nuestra agua porque cuando la vengan a buscar – si vienen - ya nos habremos encargado de ella por nuestros propios medios.

Cuestión existencial


Hace diez años que trabajo en ONGs ambientalistas, los diez anteriores trabajaba como periodista. Buena carrera, en medios importantes pasándola mal. Y no te digo que ahora es la mar de feliz el laburo, pero creo que acá está mi lugar en el mundo. Y eso es lo que me pregunto cada día.

Qué cosa heroica nos creemos para hacer lo que hacemos. Por qué nos parece que estamos contribuyendo a que este planeta se extinga menos rápido, que estamos ayudando a frenar al desastre irrevocable. ¿Es ego, es grandilocuencia, es idealismo o es una boludez?. ¿Cuánto de sinceridad y cuánto de impostura hay ?. ¿Es gracias a gente como nosotros que las cosas no mucho son peores o será una conspiración mundial y el cambio climático no existe?.

Yo me convenzo cada día de que hago lo correcto, de que esa es mi misión y todo eso. A veces veo algún triunfo. Pero a veces, te juro, no convenzo ni a mi viejo y pienso que la batalla la perdemos por afano.

Igual la voy a seguir dando, yo que sé.

Mea culpa

Vuelta de tuerca. Golpe de timón. Reorientación. Llamalo como quieras. Empecé este blog con la idea de escribir sobre cosas simples, posibles, sobre el costado más frívolo de las cosas. Pensé que ya era bastante con la batalla diaria por un mundo del que a veces, me creo responsable de salvar, en un ataque de infinita egolatría. Pensé que debía recomendar restaurantes, accesorios, deco, recetas. Y me encanta, reconozco, pero parece que, a la larga, no es para mí .
Puedo pasarme horas leyendo blogs y algunos la verdad, están maravillosamente escritos. Me leí desde febrero a esta parte y la verdad que... por Dios. No soy yo. Es, claro, una parte de mi, pero esa no debo ser yo. Creo que tengo algo mejor para contar.
En adelante me voy poner aguda, reflexiva, sesuda y crítica. ja. O voy a intentar al menos ponerle algo más de contenido a este blog. Se colará supongo algún post de aquellos, pero trataré de dedicarme a lo que conozco. La mayoría de las cosas que no nos representan demasiado, duran poco Ahí vamos entonces.